Sistema de obra para constructoras · México
El avance de hoy
es el cobro de mañana.
Tu residente reporta lo ejecutado, tú apruebas el corte y de ahí sale la estimación. Tu cliente ve su avance y su saldo en su propio portal, sin pedírtelo. Nadie teclea lo mismo tres veces.
Sin tarjeta. Arrancamos con una obra tuya real.
Por qué cobras tarde
Entre lo que se ejecutó y lo que se cobra hay cuatro pasos a mano.
El residente ya sabe cuánto avanzó la obra. Lo trae en la libreta desde el martes. Administración lo entera el viernes, cuando alguien tiene tiempo de pasarlo al Excel.
Cada paso tarda días y cada paso se equivoca. Mientras tanto el dinero está en la obra, no en tu cuenta.
Cómo funciona
Una sola cadena, de la losa a la factura.
El corte registra lo trabajado
El residente reporta cuánto se ejecutó en la unidad real —200 de 1000 m²—, no un porcentaje a ojo, y el sistema no deja reportar más de lo contratado. Se cierra el corte, alguien lo aprueba, y hasta entonces mueve el avance de la obra.
Corte #1 · $401,246 en tres partidas
El programa se mueve solo
Las mismas partidas de tu presupuesto son tu Gantt. No hay un Project aparte que mantener y que siempre está desactualizado.
73 partidas · capítulos e hitos
El avance se vuelve cobro
La estimación sale de lo que ya se capturó: subtotal, menos la amortización del anticipo, IVA, total a pagar. El PDF que le entregas a tu cliente sale de ahí.
Ejecutado $465,445 → saldo cobrable $229,513
Paso 04 · Tu cliente
Deja de contestar «¿cómo va mi obra?»
Tu cliente final recibe una liga. Sin usuario y sin contraseña, abre en su teléfono y ve su avance, su cronograma, sus estimaciones, sus pagos y su estado de cuenta. Todo de solo lectura, todo con los montos que le corresponden.
Una constructora que se ve así cobra distinto que una que manda fotos por WhatsApp.
Lo que nadie más tiene
Pregúntale a tus obras, en tus palabras.
Conectas tu propio Claude a OBRIQ y le preguntas lo que le preguntarías a tu administradora: cómo va tal obra, qué cambió esta semana, cuánto falta por cobrar. Lee tus datos, nunca los modifica.
El lunes en la mañana, antes de la junta, ya tienes el resumen de todas las obras sin que nadie lo haya armado.
Cómo se contrata
Una suscripción, todas tus obras.
OBRIQ se paga cada mes y se usa desde el navegador. Nada que instalar, nada que actualizar, nada que mantener.
Todo tu equipo adentro
Usuarios ilimitados. El precio va por obras activas, no por personas, así que meter a tus residentes y a administración no te cuesta más. Y cada quien ve lo que le toca: el residente ve qué cambió, no cuánto.
Tus datos son tuyos
Te los llevas en Excel el día que quieras, sin pedir permiso y sin que nadie te retenga la información de tus obras.
Arrancamos contigo
Importamos tus presupuestos, mapeamos tus partidas y capacitamos a tu equipo. No te entregamos un usuario y suerte.
Lo que siempre nos preguntan
Las dudas razonables, contestadas.
«Ya tengo OPUS.»
Perfecto. OPUS hace el presupuesto; OBRIQ opera la obra después de que el presupuesto existe. De hecho, tu Excel de OPUS es lo primero que importamos.
«Mi gente no va a capturar.»
Por eso no captura porcentajes ni llena formatos: escribe cuánto se ejecutó de cada concepto y ya. Y capacitar a tus residentes es parte del arranque, no un extra.
«¿Y si me quiero salir? ¿Mis datos?»
Son tuyos. Te los llevas en Excel el día que quieras, sin pedir permiso.
«¿Me lo dejas probar solo?»
No hay prueba gratis con datos de mentira, porque no te diría nada. Arrancamos con una obra tuya real: importamos tu presupuesto y la ves operando con tus números.
Saber cómo va la obra sin ir a la obra.
Siguiente paso
Si tu cobranza depende de que alguien se acuerde, hay una plática que vale 20 minutos.
Te enseñamos cómo se ve tu constructora un martes cualquiera con esto operando. Si no le ves, te lo decimos nosotros y no te quitamos más tiempo.